domingo, 14 de noviembre de 2010

CRÓNICA. El blog de Elboj y otras anécdotas forgianas

Cuentan que Torcuato Luca de Tena, director del diario ABC, mandó reestructurar la rotativa del periódico cuando se enteró que la máquina no era capaz de grapar sus páginas, uno de las señas de identidad de la publicación: “No vaya a ser que nos compren por la grapa”, dijo. Esta sensación de incertidumbre ante el cambio se dejaba entrever entre los asistentes al XI Congreso de Periodismo Digital celebrado en Huesca. Todos los ponentes y profesionales allí congregados señalaban las intensas transformaciones que ha experimentado el Periodismo en los últimos años, desde los soportes hasta la credibilidad de los medios; las formas de financiación o los tiempos de actualización de las noticias. Pero no podían dilucidar hacia dónde se dirige imparable esta profesión. Albert Cuesta, periodista tecnológico o Mónica Bello, de ionline.pt se mostraban optimistas ante las nuevas oportunidades que ofrece Internet. Ramón Lobo, periodista de El País y premio José Manuel Porquet 2010, afirmaba rotundo que “Internet salvará el papel”, ya que obligará a la prensa a cambiar y a recuperar el análisis, a dar cabida a los grandes reportajes, hoy infrecuentes en los medios.
Mientras se discutía en una ponencia sobre el fin de la sección de sucesos, ironías del destino, casi fuimos testigos de uno. Jaime Armengol, de El Periódico de Aragón y moderador, trataba de mantener la cordura ante el incesante vaivén de la silla de Mayka Navarro en el escenario, mientras que los estudiantes de periodismo interpelados por la reportera de El Periódico a que “movieran el culo”, contestaban indignados ante la responsabilidad que se les atribuía de pérdida de credibilidad de unos medios que apenas han rozado, como le espetó una estudiante.
José Martí, reportero, destacaba la importancia de la calidad de la opinión de los periódicos para su supervivencia, dejando claro que un periodista ha de leer, independientemente del soporte, y que, aun no estando a favor de la pena de muerte, “fusilaría al 90% de los tertulianos”, haciendo hincapié en la falta de información con que se abordan los temas en los medios.
Como Jack Lemon de la película Primera Plana de Billy Wilder, citada por Mara Torres, presentadora de Noticias de la 2, en su discurso, muchos periodistas allí presentes protagonizaron un canto a la dignidad periodística frecuentemente denostada. Montserrat Domínguez, periodista del programa “A vivir que son dos días” de la Cadena SER, recordó a sus compañeros de profesión en la clausura que, mientras haya historias que contar, seguirá existiendo el periodismo.
Imaginemos una viñeta del humorista gráfico Forges. Aparece un hombre de barba rala blanca ante un auditorio de periodistas. En un bocadillo, en letras mayúsculas negras y de trazo ancho, la frase: “El periodismo es la única profesión que dignifica a quien la abandona”.
Crítica social. Humor ácido. Forges. Pero en lugar de estar escrito y dibujado en un periódico, sucedió de verdad. En el Congreso de Periodismo, un Forges entusiasta entregó el premio “Blasillo de Huesca” a Javier Pérez de Albéniz y dio un pequeño discurso. Provocó la sonrisa con la crítica mordaz de la idiosincrasia del periodismo. En una sola frase hizo patente el bajo reconocimiento que se tiene de la profesión; el mal periodismo que oscurece el bueno.
Y para finalizar los dos días intensos, Fernando Elboj, Alcalde de Huesca, fue digno de otra viñeta humorística. Con una cabeza de ajo subió al escenario y resaltó la calidad de los productos oscenses. Su discurso versó sobre el tiempo, el sol que salía por decreto y la amistad que profesa a algunos de los allí presentes. Tan intensamente vive las jornadas que ahora tiene un blog que se llama “El blog de Elboj”. Aunque no se presten a visitarlo. Anunció cambios porque le parecía muy soporífero. Acabáramos.

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